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¿Qué es un disipador para procesador y cómo funciona?

Un disipador es un elemento que se encarga de disipar (enfriar) el calor que genera un componente del PC.

Casi todas las piezas que generan calor tienen algún tipo de disipador: el procesador, la placa base, la memoria RAM, la fuente de alimentación…

Sin embargo, esta guía nos centraremos en los disipadores o ventiladores para procesador

Estos componentes tienen cuatro partes principales, que trabajan de forma conjunta para procurar una temperatura aceptable:

  • Base del disipador: es una placa que está en contacto directo con la CPU, encargada de absorber el calor. Por lo general es de cobre, un metal con una gran conductividad térmica.
  • Tubos de calor: comunican la base con la torre de aletas, transportando el calor.
  • Torre de aletas: lo forman un gran número de aletas o láminas de aluminio. Su misión es distribuir el calor de forma homogénea para que pueda disiparse con más facilidad.
  • Ventilador: por último, uno o dos ventiladores hace circular un flujo de aire para expulsar el calor de las aletas de forma más efectiva.

Ventajas e inconvenientes de los ventiladores de CPU

Una de las principales dudas a la hora de hacer un ensamble de un PC Gaming es si es mejor ponerle un disipador de refrigeración por aire o líquida.

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Para que puedas tomar una decisión razonada, a continuación de presentamos los pros y contras más destacados de los cooler PC por aire, en comparación con los  sistemas líquidos:

Pros

  • Son más baratos que la refrigeración líquida.
  • Buena capacidad de refrigeración para la mayoría de usuarios.
  • Amplia compatibilidad con procesadores.
  • Apenas necesitan mantenimiento.
  • Son muy fiables, sin riesgo de fugas problemas similares.

Contras

  • Refrigeración limitada para usuarios exigentes.
  • Pueden provocar problemas de espacio con la caja y los módulos de memoria RAM.
  • No son tan atractivos como los sistemas de refrigeración líquida.
  • A veces la instalación es un poco complicada.

Ya ves que este tipo de disipadores tiene puntos tanto a favor como en contra.

Pero nosotros, por regla general, recomendamos la refrigeración por aire para PC por encima de la refrigeración líquida. Son suficientes para un uso normal o incluso intensivo, siempre que no vayas a realizar un overclocking extremo o tengas un procesador de alta gama que se caliente mucho.

Aunque también entendemos que si la estética es importante para ti, y si el presupuesto no es un problema, prefieras una solución líquida.

Al final, eres tú quien debe valorar cuáles son tus necesidades y cuánto estás dispuesto a gastar.

Cómo elegir tu disipador de PC

En el mercado existen multitud de modelos diferentes, cada uno con sus propias características.

Por eso, puede resultar un tanto confuso elegir el más adecuado.

Para facilitarte la tarea, a continuación te mostraremos los principales aspectos en los que debes fijarte a la hora de comprar tu ventilador disipador.

Compatibilidad con el socket

Lo primero que debes comprobar es que el disipador sea compatible con tu placa base y procesador.

Para ello, fíjate en la lista de sockets compatibles con el modelo en cuestión.

Por suerte, la mayoría de los disipadores son compatibles con los sockets de los procesadores más populares: los Intel Core (1150 y 1151) y los AMD Ryzen (AM4). Los procesadores de más alta gama sí suelen necesitar disipadores específicos para ellos. Es el caso del 2066 de Intel y el TR4 de AMD.

Para evitar sorpresas, asegúrate mirando las especificaciones del producto.

Tamaño

Otro problema de compatibilidad puede producirse por el tamaño del ventilador.

Es necesario vigilar que sea compatible con los siguientes elementos:

  • Caja: aquí nos fijaremos en la altura del disipador. Los fabricantes de chasis suelen indicar la altura máxima permitida, así que solo tienes que comprobar este dato en las especificaciones de tu caja.
  • Memoria RAM: en este caso, lo que influye es el ancho. Los disipadores más grandes pueden invadir las ranuras de la RAM, por lo que si estas son muy altas, pueden entrar en conflicto. Pero con módulos de altura estándar (en torno a 33 mm) no debería haber ningún problema.

Tipos de ventiladores para procesador

Los disipadores pueden agruparse en tres grandes grupos, según su tamaño y características.

Disipador de stock.

Disipadores de stock

Muchos procesadores, especialmente los de gama básica y media, vienen acompañados por un modesto disipador. Son muy pequeños y tienen menos poder de refrigeración que otros modelos más grandes, aunque cabe hacer distinciones entre ellos:

  • Los de Intel: son de una calidad bastante pobre. Puedes tirar con ellos si no le vas a dar mucha caña al PC, pero recomendamos sustituirlos por uno mejor en cuanto puedas. Los procesadores desbloqueados (los que acaban en -K) directamente no traen ninguno, por lo que tendrás que comprar uno aparte.
  • Los de AMD: son bastante buenos teniendo en cuenta que vienen incluidos en la caja del procesador. Sirven para el 90% de usuarios, e incluso para hacer un overclock moderado.
Disipador de torre

Disipadores de torre

Este tipo de disipadores son los más comunes. Tienen un bloque de aletas que se eleva en vertical, y que puede estar compuesto por una o más torres. Normalmente tienen un ventilador, aunque los modelos más potentes traen dos. Y otros vienen con uno solo, pero se les puede acoplar una segunda unidad, que debemos comprar aparte.

Estos son los más recomendables para la mayoría de los equipos con cajas ATX.

Disipador de perfil bajo

Disipadores de perfil bajo (LP)

Son los más indicados para chasis pequeños, como los micro ATX y los ITX.

Sus características son similares a los disipadores de torre, con la salvedad de que la torre de aletas es mucho más compacta y se sitúa en posición horizontal, al igual que el ventilador.

TDP (Thermal Design Power)

Uno de los principales factores a tener en cuenta al comprar un disipador, y que muchas veces se pasa por alto, es el TDP (Thermal Design Power).

El TDP es una cifra que indica la potencia máxima que genera un componente (en este caso el procesador) y que debe ser disipada por el sistema de refrigeración.

El disipador debe tener al menos el mismo TDP (o mayor) que el procesador para que nuestro equipo funcione en buenas condiciones

Por ejemplo, si un procesador tiene un TDP de 90w, tendremos que elegir un disipador con un TDP de 90w o más. De lo contrario, será insuficiente para enfriar la CPU cuando esta funciona a plena carga.

Pese a la importancia de este dato, los fabricantes no suelen exhibirlo en sus fichas de producto. Así que probablemente tendrás que buscarlo en las especificaciones técnicas de su página web.

Ventiladores

Además del sistema de disipación en sí, los ventiladores que monten tienen mucho que decir en la capacidad de refrigeración total.

Para valorar la potencia de un ventilador, tenemos que fijarnos a estos aspectos:

  • Flujo de aire (CFM): es la cantidad de aire que produce un ventilador.
  • Presión estática (mmH2O): es la fuerza con la que el ventilador expulsa el aire.
  • Velocidad (RPM): es importante que tengan una horquilla amplia, permitiendo una velocidad baja cuando el ordenador está en reposo y una velocidad alta cuando trabaja de forma intensa.
  • Rodamiento: los ventiladores pueden usar distintos sistemas para asegurar un movimiento fluido de las aspas. Los más habituales y baratos son los rodamientos de casquillos. Los hidráulicos son los más silenciosos, mientras que los de bolas ofrecen más durabilidad.
  • Ruido: la combinación de los elementos anteriores dará como resultado un mayor o menor nivel de ruido. Lógicamente, los disipadores más potentes también serán más ruidosos, por lo que depende de ti dar más prioridad al silencio o a la capacidad de refrigeración. Pero como regla general, intenta que tu ventilador no suba mucho de los 30 dBA (decibelios).

Conectores

Los ventiladores pueden conectarse a la placa base mediante 3 o 4 pines. Los de 4 pines se regulan mediante PWM, un sistema que modifica la velocidad según la intensidad de uso del ordenador.

En cambio, los de 3 pines son mucho menos flexibles. Algunas placas base permiten controlarlos aumentando o disminuyendo el voltaje desde la BIOS, pero no es un método tan eficaz ni cómodo como el PWM. Y en otros casos, el ventilador directamente funcionará siempre a pleno rendimiento, incluso cuando el PC está realizando tareas de baja intensidad.

Elige ya tu ventilador disipador y disfruta de un ordenador más fresco y silencioso

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